Eso fue lo que duro, solo un instante,
pero los dos lo supimos.
Entraste, me miraste y eramos
dos viejos descinocidos...
Lo que una vez nos habia unido,
hoy, sin compacion, nos separaba,
lejos de las verdades que solo pueden
reflejarse en la mirada...
Y paso, lo hicimos, despues de la corta
y vacia charla, nos miramos a los ojos...
No hacia falta mas...
los dos lo sabiamos de memoria...
el alma puede escapar, pero los ojos,
ellos no mienten.
2 comentarios
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No, los ojos nunca mienten... Y pueden llegar a ser un arma muy persuasiva...
Saludos y besitos nocturnos para ti... =)
Fabiana:
gracias por pasar, y si, como dije, los unicos que no menten son los ojos, en elos escondemos las verdades aunque todavia duelan.
El lo sabe.
besos con sueños rotos